¡Muchachos a reír!…
¡Muchachos a gozar!…
Que yo quiero cantar
la dicha de vivir.
Aquí, junto a mi amor
que yo venero,
me río del dolor
del mundo entero.
Así, juntito a mí,
como lo manda Dios,
vos mi Rodolfo sos
y yo soy tu Mimí.
Y mi alma infantil
que es toda tuya
alegra tu bulín
estudiantil.
Acordate que vos la mar de veces
con un cacho de pan y diez de queso
tenías que estudiar y eran mis besos
que hacían completar nuestro sostén.
Y acordate esa vez que me trajiste
enuvelta en un papel y muy ufano
la cabeza